jueves, 3 de abril de 2008

Amigo, no te rindas.

No te rindas,
aún estás a tiempo de abrazar la vida
y comenzar de nuevo,
aceptar tu sombra,
liberar el lastre y retomar el vuelo.
No te rindas,
que la vida es eso,
continuar el viaje, perseguir tus sueños,
abrir las esclusas, destrabar el tiempo,
correr los escombros
y destapar el cielo.
No te rindas,
por favor, no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se acalle el viento,
aún hay fuego en tu alma,
aún hay vida en tu seno.
Porque la vida es tuya
y tuyo también el deseo,
porque lo has querido y porque yo te quiero,
porque existen ríos
y el amor es cierto,
porque no hay herida que no cure el tiempo.
Abrir las puertas, quitar los cerrojos,
bajar el puente y cruzar el foso,
abandonar las murallas que te protegieron,
volver a la vida
y aceptar el reto.
Recuperar la risa,
ensayar un canto,bajar la guardia
y extender las manos,
desplegar las alas e intentar de nuevo,
celebrar la vida, remontar los cielos.
No te rindas,
por favor, amigo, no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se acalle el viento,
aún hay fuego en tu alma,
aún hay vida en tu seno.
Porque cada día es un comienzo nuevo,
porque ésta es la hora
y el mejor momento,
porque tienes alas y puedes hacerlo,
porque no estás solo
y porque yo te quiero.


Mario Benedetti

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