miércoles, 18 de octubre de 2017

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martes, 17 de octubre de 2017

Cumplir un año mas



Cumplir un año más y estar agradecida
porque es más lo que tengo que lo que me han negado
es un regalo dulce el que me da la vida
que me pide paciencia y me envuelve en su abrazo.
Cumplir un año más y ya van siendo muchos.
A veces, pocas veces, miro hacia atrás y pienso
qué fue de aquella niña que pisaba los charcos
pero cualquier mañana, al mirarme al espejo,
la encuentro sonriendo tras mis ojos de luto.
En fin, que hoy voy a hacerle otra muesca el revólver
que lleva en su culata la historia de una vida.
He dejado mi rastro, he llorado, he reído,
he sido muy valiente y también muy cobarde.
Así que hacia delante, y que vengan tormentas,
ya iremos capeando todos los temporales
y sin perder el rumbo ni olvidar una estrella
seguiré caminando, seguiré caminando…

Sara Royo

domingo, 15 de octubre de 2017

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sábado, 14 de octubre de 2017

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...y, de repente, una flor...

sábado, 7 de octubre de 2017

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jueves, 5 de octubre de 2017

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lunes, 2 de octubre de 2017

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domingo, 1 de octubre de 2017

Octubre




Octubre tiene un leve sabor a mermelada
en este primer día de este mes que amanece
el cielo es una aguada medio gris, acuarela,
y los árboles bailan al viento que los mece.

Sara Royo

viernes, 29 de septiembre de 2017

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"Los árboles meditan en invierno, gracias a ello florecen en primavera, dan sombra y frutos en verano y se despojan de lo superfluo en otoño."
Proverbio Zen

jueves, 28 de septiembre de 2017

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domingo, 24 de septiembre de 2017

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viernes, 22 de septiembre de 2017

Ha llegado el otoño




Ha llegado el otoño, otro otoño, de nuevo.
Y se llenan de fuego las tapias de los parques
y los árboles pierden el pudor y nos muestran
la tibia desnudez de sus frágiles ramas.
Es otoño en el aire, es otoño en el alma
que algún rato descansa en la blanda hojarasca.
Huele el campo distinto. Se prepara al descanso
y crecen sus pestañas de líquenes y musgo.
La piel que se repliega al abrigo del frio.
Mi corazón de otoño encuentra su refugio.

Sara Royo

lunes, 18 de septiembre de 2017

domingo, 17 de septiembre de 2017

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viernes, 15 de septiembre de 2017

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Ese momento
fugaz y preciso
cuando la frontera de la vigilia
huye
y la realidad es un sueño que flota
y el cuerpo que reposa
se rinde
ante otro cuerpo que se expande,
que vuela
hay caballos que corren
pateando las venas
y peces que sonríen
y mariposas ebrias.
Elige bien tus alas
para soñar la vida.


Sara Royo



jueves, 14 de septiembre de 2017

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martes, 12 de septiembre de 2017

Felices cinco



Hoy es un día especial. Una persona a la que quiero mucho cumple nada más y nada menos que cinco años.

No puedo evitar recordar el momento en el que la vi por vez primera. Cuántas cosas han ocurrido desde entonces...

La vida es una tómbola (ya lo decía Marisol) y a veces nos toca el jamón y a veces el papelito de "siga jugando". Debo reconocer que a mi me ha correspondido  un premio de los buenos. Porque cada uno de estos cinco años, con sus meses, semanas y días, son un regalazo del Universo, Dios o como queramos llamarlo. Verla crecer y convertirse en la maravillosa persona que va siendo, es algo inmenso. Y yo estoy cerca para disfrutarlo.

A quien corresponda: gracias. Por ella, por ellos, por mi.
Feliz cumpleaños, mi niña. Es incontable lo que te quiero.

lunes, 11 de septiembre de 2017

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domingo, 10 de septiembre de 2017

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Me miró. Sus ojitos se llenaron de chispitas y me sonrió.
Empezó a responderme con balbuceos cantarinos y eran notas de plata todas las que salían de su pequeña garganta.
Esa primera conversación nuestra, ese reconocernos, comunicarnos, identificarnos, marcó mi día y le dio sentido.
Tan pequeñito y tan grandes regalos…

martes, 5 de septiembre de 2017

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domingo, 3 de septiembre de 2017

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Un día, sin previo aviso, te sorprende la verdad.
Simplemente jugabas a los detectives y te das de bruces con una realidad incómoda, levemente dolorosa. No era como pensabas. Te han mentido otra vez.
Desde esa atalaya puedes ver, observar. Sin que te reconozcan.
No pasa nada, porque ya habías decidido poner distancia. Estas cosas no hacen sino ratificar el pálpito, la sensación de que ya está bien. Punto final.
La vida sigue y te enseña. Y ya casi es otoño.

viernes, 1 de septiembre de 2017

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sábado, 26 de agosto de 2017

Una foto antigua




Está muy seria, en pie. Mira de frente.
Sostiene un bolso en la mano que parece
haber vivido tiempos más felices.
Rodea con su brazo la belleza
de un joven -¿su hijo, alguien amado?-
que sonríe y la mira con ternura.
No sé sus nombres ni nada de sus vidas.
Pero me quedo prendido de los ojos
de esa mujer que mira con orgullo.
Que muestra al mundo entero que ha vencido
en el muchacho a una vida
perra que adivino
en la ropa de saldo y mercadillo.
No hay fuerza como la que asoma
en el rostro cansado y desafiante.
En ella está el orgullo, la soberbia
bendita del que nunca tuvo nada.
Pero sabe que, a veces, la belleza
se detiene a su lado. Su dios joven
la abraza. Y no habrá nadie
que pueda cambiar, jamás, ese momento.

Rodolfo Serrano

miércoles, 23 de agosto de 2017

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lunes, 21 de agosto de 2017

El día del eclipse



En este día, el día del eclipse,
nada va cambiar.
Paso tras paso
seguimos caminando
y el mundo se termina cada vez
que alguien que amamos
no nos dice
que nos quiere de la misma manera.
Montones de catástrofes diarias
y la vida
se sigue abriendo paso.

Sara Royo

domingo, 20 de agosto de 2017

17 de agosto



Ocurrió el pasado jueves y han  tenido que pasar unos días para que yo sea capaz de escribir sobre esto con un poco de orden en el corazón, la mente y las tripas.
Un montón de muertos (niños también), muchos heridos, de los que algunos no van a sobrevivir o les quedarán secuelas de por vida.
Y piensas en la sangre fría y la mala baba de alguien que es capaz de ir atropellando sistemáticamente a pacificas personas que pasean, y quieres que reviente, que le peguen dos tiros, que expulsen inmediatamente del país a todos los musulmanes, árabes, moros y su puta madre, porque en esta ocasión el terrorismo sí que te duele, porque te han tocado a los tuyos. Que esa es otra: los tuyos en el corazón mientras algún descerebrado hace distinciones y dice que hay muertos catalanes y muertos españoles.
Los que perpetraron semejante atrocidad no son mas que críos. Críos a los que les han lavado el cerebro, que se han criado en la seguridad de un país no islámico, que no saben lo que es vivir día a día con el miedo de no volver a ver a tus seres queridos por la violencia cotidiana. Y claro, lo que nos sale de las tripas es meter en el mismo saco a todos. Pero luego ves alguna de las imágenes (pocas, porque no puedo verlas) y hay mujeres tiradas en el suelo, en un charco de sangre, y algunas llevan el velo en la cabeza, y los niños que lloran a su lado, desesperados ante la muerte de su madre, es tan niño como cualquier otro, porque el terrorismo mata indiscriminadamente, porque solo quiere hacer daño y le da igual que los suyos sean victimas también. Pero, los suyos? Porque hay muchos musulmanes españoles que gritan que esta gentuza no los representan, que el Islam es amor, que la guerra santa no es su guerra.
Yo qué se. Detrás de todo esto, sospecho hay más de lo que nos dicen y nunca lo sabremos. Todos somos víctimas, de una u otra manera. Y lo más terrible de todo es que, cuando supe que habían abatido a tiros  a los terroristas en Cambrills, me alegré. Estas cosas cambian el corazón de la gente de paz, sí, porque me sigo alegrando.

miércoles, 16 de agosto de 2017

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lunes, 14 de agosto de 2017

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sábado, 12 de agosto de 2017

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A menudo no sé nada.
Es como si tanto error, tanta lágrima, tanto tiempo, no hubieran servido. Como si los minutos y las horas vividas, los días y las noches, el morirse de risa o de miedo, no hubieran dejado un mínimo rastro de sabiduría. Como si el amor y el abandono, las amapolas y la lluvia, los veranos, los inviernos, los otoños, las absurdas primaveras, estuvieran escritos sobre un encerado que alguien ha borrado.
Pero luego haces memoria y sí. Todo está ahí. Todo. Y me doy cuenta de cómo son las cosas. Me ratifico en esta vida que respiro y agradezco cada día.
Me sigo escondiendo, modificando, maquillando las ojeras, dejando ver lo que quiero que se vea.
Normalmente, nada es lo que parece.

martes, 8 de agosto de 2017

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sábado, 5 de agosto de 2017

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martes, 1 de agosto de 2017

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lunes, 31 de julio de 2017

Si la piel



Y si la piel
tuviera memoria
si guardara un registro
de cada roce
de cada caricia
de cada zarpazo
si tuviera anotado
el frío de esa noche
el calor de esa otra
la reacción exacta
que esa lluvia de estrellas
precipitó en la nuca
el fragor de amapolas
de un susurro al oído
si tuviera memoria
la piel
naufragaría.

Sara Royo

domingo, 30 de julio de 2017

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martes, 25 de julio de 2017

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domingo, 23 de julio de 2017

Tu piel tan nueva

(Foto de Pedro Sabalete)


Tu piel tan nueva.
Pétalo suave
de seda y nácar
flor inocente
que se respira.
Niño de luna
de piel intacta
brote de hiedra
que me ha trepado,
que me ha escalado
el corazón.

Sara Royo

jueves, 20 de julio de 2017

Bienvenido


Has decidido llegar hoy, con la luz del sol, con el trigo del verano.
Tu primer llanto me ha llegado en un mensaje de voz (bendita tecnología) y me ha emocionado hasta las lágrimas.
Algún día te describiré, si soy capaz, la cara y la sonrisa de tu hermana al oírte llorar y al ver tu imagen por vez primera. Porque eso es también un regalo. Tú eres un regalo. Ella es un regalo. Su mirada llena de luz viendo esa primera foto tuya. La dulce simplicidad de su día de hoy, diferente solo en que yo la fui a buscar al cole y se quedará en mi casa y dormiremos en la terraza como dos murciélagas felices.
Eres la pieza que encaja en mi puzle, el verso imprescindible de un soneto, el rastro que voy dejando. Eres tan pequeño, tan nuevo, tan frágil y a la vez tan grande…
Bienvenido al mundo.
Bienvenido a mi mundo.

Gracias por hacerme eterna.

martes, 18 de julio de 2017

Avanza el verano

(Foto de Pedro Sabalete)




Avanza el verano, pasito a pasito.
Los días son monótonos y pesados. Es un tiempo de espera. Las cosas se irán colocando o yo me adaptaré, no sé, en ese ejercicio cotidiano de supervivencia.
Mientras, la sal de mi sangre echa de menos el mar, en esa querencia de regresar al origen, de volver a lo que se es. En esta ciudad que amo, sin playa y sin horizonte, solo la noche es amable y fresca.
Paciencia. Serenidad. Confianza. Y más luz que la de las estrellas.

jueves, 13 de julio de 2017

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miércoles, 12 de julio de 2017

Siempre hay alguien mirando




Las amapolas de cuneta; el tic tac de los relojes; la araña de la ducha
lo que hubiera
detrás de las esquinas, la orilla de los platos
esas estúpidas, películas de amor de dos horas y media
sólo por ver cómo se besan en el último segundo, yo
lo amo todo con todos mis ojos
con todas mis manos
con todo el amor
del que es capaz de amar un sólo hombre.
Los abecedarios y los pájaros pequeños
por supuesto las nubes, a poder ser redondas
cada farola que se encienda esta noche, cada vez, que un ángel pasa por mi lado oliendo a Cacharel, a rosa, a lirio, yo
que lloro cada muerte aunque no sea la mía
amaré siempre lo que quede del día,
los caracoles y el jabón y las cucharas y la nieve y esa luz en la gente
cuando creen que nadie las ve.
Las tuercas; los tornillos; las ruedas de los coches
el Buuu de cualquier barco, lo que quiera que traiga mañana la marea.
El litio y el sodio, el manganeso.
El eco.
Los moños que se hacen en el pelo las sirenas.
La música del grillo.
El olor a mojado.
Because it rains, and I am alive.


Billy MacGregor



sábado, 8 de julio de 2017

Amistad

(Foto de Pedro Sabalete)


Siempre he pensado que la amistad es una forma de amor. Quizás las mas verdadera, la mas auténtica, la mas firme. Pero no deja de ser amor. Ese sentimiento volátil y etéreo que un día lo llena todo y, al siguiente, ha desaparecido.
Dicen que si el amor se termina, es que nunca lo fue. Yo eso no lo sé. Entiendo de amor y desamor, porque he vivido ambas experiencias. Pero no podría cuantificar, ni pesar,  ni medir, el volumen y la importancia de ese sentimiento. Quieres a una persona, pero de repente te daña y te abandona. No hay un motivo aparente, no hay razones para eso. Pero ocurre.
La buena noticia es que no pasa nada. Nunca pasa nada. Siempre se me dio bien abrir puertas, pero mejor aún, cerrarlas. Así que a otra cosa.
Es sábado y llueve. Me gusta que llueva.

martes, 4 de julio de 2017

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La segunda vez fué más fácil.
El secreto debe estar en entrar en el túnel con los ojos cerrados, sintiéndolos pesados y ligeros a la vez como ala de mariposa.
Imaginar que hay sobre la cabeza una bóveda llena de estrellas guiñadoras y cómplices, una oscuridad de terciopelo suave que envuelve sin oprimir, sin dar miedo.
Hacer ruido de mar cada uno de los golpes sonoros, y por una extraña alquimia, acompasar ese ritmo al de las olas.
Y, por si todo eso fallara, repetir dentro de tu cabeza un poema de la infancia: Margarita, está linda la mar y el viento…

domingo, 2 de julio de 2017

Confesión de parte




Te digo que es de esas mujeres que te matan,
que tienen en sus dedos las caricias que queman,
y en su boca el océano cálido y primigenio.
Y debajo del ceñido pantalón vaquero
guardan la humedad asfixiante del trópico,
el olor de una playa cuando viene la noche.
Es de esas mujeres, amigo, que te matan.
Que tienen en su piel constelaciones
imposibles de abarcar con una mano.
Y en su sonrisa, en medio de sus labios,
puedes gozar de siestas y sudores
y comerte su lengua como si fuera un trozo
de corazón de azúcar, una roja sandía de verano.
No sé como contarte. Sólo un roce,
esa mano que, a veces sin quererlo,
se encuentra con su pecho al prender un cigarro,
basta para meterte en todos los infiernos
que deben de estar bajo el jersey de lana,
en el vientre que aprieta su cintura imposible,
en sus piernas arriba, donde el pliegue divino.
Qué quieres que te diga. Cuando habla y te mira
se deshace en tu pecho el corazón que vive,
y el mundo no es el mundo, es una estrella rota,
un jirón de deseo. Y sabes que estás muerto
porque entonces comprendes que es de esas mujeres
que te matan, amigo. Y que ya no hay remedio.

Rodolfo Serrano

sábado, 1 de julio de 2017

Balada de un día de Julio






Esquilones de plata 
Llevan los bueyes. 

—¿Dónde vas, niña mía, 
De sol y nieve? 

—Voy a las margaritas 
Del prado verde. 

—El prado está muy lejos 
Y miedo tiene. 

—Al airón y a la sombra 
Mi amor no teme. 

—Teme al sol, niña mía, 
De sol y nieve. 

—Se fue de mis cabellos 
Ya para siempre. 

—Quién eres, blanca niña. 
¿De dónde vienes? 

—Vengo de los amores 
Y de las fuentes. 

Esquilones de plata 
Llevan los bueyes. 

—¿Qué llevas en la boca 
Que se te enciende? 

—La estrella de mi amante 
Que vive y muere. 

—¿Qué llevas en el pecho 
Tan fino y leve? 

—La espada de mi amante 
Que vive y muere. 

—¿Qué llevas en los ojos, 
Negro y solemne? 

—Mi pensamiento triste 
Que siempre hiere. 

—¿Por qué llevas un manto 
Negro de muerte? 

—¡Ay, yo soy la viudita 
Triste y sin bienes! 

Del conde del Laurel 
De los Laureles. 

—¿A quién buscas aquí 
Si a nadie quieres? 


—Busco el cuerpo del conde 
De los Laureles. 

—¿Tú buscas el amor, 
Viudita aleve? 
Tú buscas un amor 
Que ojalá encuentres. 

—Estrellitas del cielo 
Son mis quereres, 
¿Dónde hallaré a mi amante 
Que vive y muere? 

—Está muerto en el agua, 
Niña de nieve, 
Cubierto de nostalgias 
Y de claveles. 

—¡Ay! caballero errante 
De los cipreses, 
Una noche de luna 
Mi alma te ofrece. 

—Ah Isis soñadora. 
Niña sin mieles 
La que en bocas de niños 
Su cuento vierte. 
Mi corazón te ofrezco, 
Corazón tenue, 
Herido por los ojos 
De las mujeres. 

—Caballero galante, 
Con Dios te quedes. 

—Voy a buscar al conde 
De los Laureles... 

—Adiós mi doncellita, 
Rosa durmiente, 
Tú vas para el amor 
Y yo a la muerte. 

Esquilones de plata 
Llevan los bueyes. 

—Mi corazón desangra 
Como una fuente.


Federico García Lorca

martes, 27 de junio de 2017

En los bosques de Pennsylvania





Cuando un árbol gigante se suicida,
harto de estar ya seco y no dar pájaros,
sin esperar al hombre que le tale,
sin esperar al viento,
lanza su última música sin hojas
-sinfónica explosión donde hubo nidos-,
crujen todos sus huecos de madera,
caen dos gotas de savia todavía
cuando estalla su tallo por el aire,
ruedan sus toneladas por el monte,
lloran los lobos y los ciervos tiemblan,
van a su encuentro las ardillas todas,
presintiendo que es algo de belleza que muere.

Gloria Fuertes

sábado, 24 de junio de 2017

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Hemos dormido esta noche en la terraza, como dos murciélagas.
Ella, cruzada en la colchoneta de 80, espléndida, reposada, feliz.
Yo, en el filito de dicho lecho, más en el suelo que otra cosa, pendiente de arroparla, de oírla dormir, de respirarla.
A las siete de la mañana se ha despertado, porque mira, yaya, hay luz, se ve el cielo por ahí y han apagado las luces de la calle. Cuando tiene razón, tiene razón.
Luego, bajo el sol de la mañana, hemos jugado, saltado en la cama elástica, paseado. Ella soplaba el chisme de hacer burbujas con tremenda concentración. Salían montones cada vez, un arsenal de cristales redondos y delicados, iridiscentes. Llenos, y es lo más importante, del aliento vital de la primera increíble persona que ha compartido conmigo el dormitorio de verano. Por eso, el aire esta mañana era un poco más limpio.
En el aire, su aire. En mi corazón, ella.

miércoles, 21 de junio de 2017

Verano




Verano, ya me voy. Y me dan pena
las manitas sumisas de tus tardes.
Llegas devotamente; llegas viejo;
y ya no encontrarás en mi alma a nadie.
Verano! Y pasarás por mis balcones
con gran rosario de amatistas y oros,
como un obispo triste que llegara
de lejos a buscar y bendecir
los rotos aros de unos muertos novios.
Verano, ya me voy. Allá, en setiembre
tengo una rosa que te encargo mucho;
la regarás de agua bendita todos
los días de pecado y de sepulcro.
Si a fuerza de llorar el mausoleo,
con luz de fe su mármol aletea,
levanta en alto tu responso, y pide
a Dios que siga para siempre muerta.
Todo ha de ser ya tarde;
y tú no encontrarás en mi alma a nadie.
Ya no llores, Verano! En aquel surco
muere una rosa que renace mucho…


César Vallejo