miércoles, 16 de agosto de 2017

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lunes, 14 de agosto de 2017

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sábado, 12 de agosto de 2017

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A menudo no sé nada.
Es como si tanto error, tanta lágrima, tanto tiempo, no hubieran servido. Como si los minutos y las horas vividas, los días y las noches, el morirse de risa o de miedo, no hubieran dejado un mínimo rastro de sabiduría. Como si el amor y el abandono, las amapolas y la lluvia, los veranos, los inviernos, los otoños, las absurdas primaveras, estuvieran escritos sobre un encerado que alguien ha borrado.
Pero luego haces memoria y sí. Todo está ahí. Todo. Y me doy cuenta de cómo son las cosas. Me ratifico en esta vida que respiro y agradezco cada día.
Me sigo escondiendo, modificando, maquillando las ojeras, dejando ver lo que quiero que se vea.
Normalmente, nada es lo que parece.

martes, 8 de agosto de 2017

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sábado, 5 de agosto de 2017

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martes, 1 de agosto de 2017

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lunes, 31 de julio de 2017

Si la piel



Y si la piel
tuviera memoria
si guardara un registro
de cada roce
de cada caricia
de cada zarpazo
si tuviera anotado
el frío de esa noche
el calor de esa otra
la reacción exacta
que esa lluvia de estrellas
precipitó en la nuca
el fragor de amapolas
de un susurro al oído
si tuviera memoria
la piel
naufragaría.

Sara Royo

domingo, 30 de julio de 2017

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martes, 25 de julio de 2017

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domingo, 23 de julio de 2017

Tu piel tan nueva

(Foto de Pedro Sabalete)


Tu piel tan nueva.
Pétalo suave
de seda y nácar
flor inocente
que se respira.
Niño de luna
de piel intacta
brote de hiedra
que me ha trepado,
que me ha escalado
el corazón.

Sara Royo

jueves, 20 de julio de 2017

Bienvenido


Has decidido llegar hoy, con la luz del sol, con el trigo del verano.
Tu primer llanto me ha llegado en un mensaje de voz (bendita tecnología) y me ha emocionado hasta las lágrimas.
Algún día te describiré, si soy capaz, la cara y la sonrisa de tu hermana al oírte llorar y al ver tu imagen por vez primera. Porque eso es también un regalo. Tú eres un regalo. Ella es un regalo. Su mirada llena de luz viendo esa primera foto tuya. La dulce simplicidad de su día de hoy, diferente solo en que yo la fui a buscar al cole y se quedará en mi casa y dormiremos en la terraza como dos murciélagas felices.
Eres la pieza que encaja en mi puzle, el verso imprescindible de un soneto, el rastro que voy dejando. Eres tan pequeño, tan nuevo, tan frágil y a la vez tan grande…
Bienvenido al mundo.
Bienvenido a mi mundo.

Gracias por hacerme eterna.

martes, 18 de julio de 2017

Avanza el verano

(Foto de Pedro Sabalete)




Avanza el verano, pasito a pasito.
Los días son monótonos y pesados. Es un tiempo de espera. Las cosas se irán colocando o yo me adaptaré, no sé, en ese ejercicio cotidiano de supervivencia.
Mientras, la sal de mi sangre echa de menos el mar, en esa querencia de regresar al origen, de volver a lo que se es. En esta ciudad que amo, sin playa y sin horizonte, solo la noche es amable y fresca.
Paciencia. Serenidad. Confianza. Y más luz que la de las estrellas.

jueves, 13 de julio de 2017

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miércoles, 12 de julio de 2017

Siempre hay alguien mirando




Las amapolas de cuneta; el tic tac de los relojes; la araña de la ducha
lo que hubiera
detrás de las esquinas, la orilla de los platos
esas estúpidas, películas de amor de dos horas y media
sólo por ver cómo se besan en el último segundo, yo
lo amo todo con todos mis ojos
con todas mis manos
con todo el amor
del que es capaz de amar un sólo hombre.
Los abecedarios y los pájaros pequeños
por supuesto las nubes, a poder ser redondas
cada farola que se encienda esta noche, cada vez, que un ángel pasa por mi lado oliendo a Cacharel, a rosa, a lirio, yo
que lloro cada muerte aunque no sea la mía
amaré siempre lo que quede del día,
los caracoles y el jabón y las cucharas y la nieve y esa luz en la gente
cuando creen que nadie las ve.
Las tuercas; los tornillos; las ruedas de los coches
el Buuu de cualquier barco, lo que quiera que traiga mañana la marea.
El litio y el sodio, el manganeso.
El eco.
Los moños que se hacen en el pelo las sirenas.
La música del grillo.
El olor a mojado.
Because it rains, and I am alive.


Billy MacGregor



sábado, 8 de julio de 2017

Amistad

(Foto de Pedro Sabalete)


Siempre he pensado que la amistad es una forma de amor. Quizás las mas verdadera, la mas auténtica, la mas firme. Pero no deja de ser amor. Ese sentimiento volátil y etéreo que un día lo llena todo y, al siguiente, ha desaparecido.
Dicen que si el amor se termina, es que nunca lo fue. Yo eso no lo sé. Entiendo de amor y desamor, porque he vivido ambas experiencias. Pero no podría cuantificar, ni pesar,  ni medir, el volumen y la importancia de ese sentimiento. Quieres a una persona, pero de repente te daña y te abandona. No hay un motivo aparente, no hay razones para eso. Pero ocurre.
La buena noticia es que no pasa nada. Nunca pasa nada. Siempre se me dio bien abrir puertas, pero mejor aún, cerrarlas. Así que a otra cosa.
Es sábado y llueve. Me gusta que llueva.

martes, 4 de julio de 2017

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La segunda vez fué más fácil.
El secreto debe estar en entrar en el túnel con los ojos cerrados, sintiéndolos pesados y ligeros a la vez como ala de mariposa.
Imaginar que hay sobre la cabeza una bóveda llena de estrellas guiñadoras y cómplices, una oscuridad de terciopelo suave que envuelve sin oprimir, sin dar miedo.
Hacer ruido de mar cada uno de los golpes sonoros, y por una extraña alquimia, acompasar ese ritmo al de las olas.
Y, por si todo eso fallara, repetir dentro de tu cabeza un poema de la infancia: Margarita, está linda la mar y el viento…

domingo, 2 de julio de 2017

Confesión de parte




Te digo que es de esas mujeres que te matan,
que tienen en sus dedos las caricias que queman,
y en su boca el océano cálido y primigenio.
Y debajo del ceñido pantalón vaquero
guardan la humedad asfixiante del trópico,
el olor de una playa cuando viene la noche.
Es de esas mujeres, amigo, que te matan.
Que tienen en su piel constelaciones
imposibles de abarcar con una mano.
Y en su sonrisa, en medio de sus labios,
puedes gozar de siestas y sudores
y comerte su lengua como si fuera un trozo
de corazón de azúcar, una roja sandía de verano.
No sé como contarte. Sólo un roce,
esa mano que, a veces sin quererlo,
se encuentra con su pecho al prender un cigarro,
basta para meterte en todos los infiernos
que deben de estar bajo el jersey de lana,
en el vientre que aprieta su cintura imposible,
en sus piernas arriba, donde el pliegue divino.
Qué quieres que te diga. Cuando habla y te mira
se deshace en tu pecho el corazón que vive,
y el mundo no es el mundo, es una estrella rota,
un jirón de deseo. Y sabes que estás muerto
porque entonces comprendes que es de esas mujeres
que te matan, amigo. Y que ya no hay remedio.

Rodolfo Serrano

sábado, 1 de julio de 2017

Balada de un día de Julio






Esquilones de plata 
Llevan los bueyes. 

—¿Dónde vas, niña mía, 
De sol y nieve? 

—Voy a las margaritas 
Del prado verde. 

—El prado está muy lejos 
Y miedo tiene. 

—Al airón y a la sombra 
Mi amor no teme. 

—Teme al sol, niña mía, 
De sol y nieve. 

—Se fue de mis cabellos 
Ya para siempre. 

—Quién eres, blanca niña. 
¿De dónde vienes? 

—Vengo de los amores 
Y de las fuentes. 

Esquilones de plata 
Llevan los bueyes. 

—¿Qué llevas en la boca 
Que se te enciende? 

—La estrella de mi amante 
Que vive y muere. 

—¿Qué llevas en el pecho 
Tan fino y leve? 

—La espada de mi amante 
Que vive y muere. 

—¿Qué llevas en los ojos, 
Negro y solemne? 

—Mi pensamiento triste 
Que siempre hiere. 

—¿Por qué llevas un manto 
Negro de muerte? 

—¡Ay, yo soy la viudita 
Triste y sin bienes! 

Del conde del Laurel 
De los Laureles. 

—¿A quién buscas aquí 
Si a nadie quieres? 


—Busco el cuerpo del conde 
De los Laureles. 

—¿Tú buscas el amor, 
Viudita aleve? 
Tú buscas un amor 
Que ojalá encuentres. 

—Estrellitas del cielo 
Son mis quereres, 
¿Dónde hallaré a mi amante 
Que vive y muere? 

—Está muerto en el agua, 
Niña de nieve, 
Cubierto de nostalgias 
Y de claveles. 

—¡Ay! caballero errante 
De los cipreses, 
Una noche de luna 
Mi alma te ofrece. 

—Ah Isis soñadora. 
Niña sin mieles 
La que en bocas de niños 
Su cuento vierte. 
Mi corazón te ofrezco, 
Corazón tenue, 
Herido por los ojos 
De las mujeres. 

—Caballero galante, 
Con Dios te quedes. 

—Voy a buscar al conde 
De los Laureles... 

—Adiós mi doncellita, 
Rosa durmiente, 
Tú vas para el amor 
Y yo a la muerte. 

Esquilones de plata 
Llevan los bueyes. 

—Mi corazón desangra 
Como una fuente.


Federico García Lorca

martes, 27 de junio de 2017

En los bosques de Pennsylvania





Cuando un árbol gigante se suicida,
harto de estar ya seco y no dar pájaros,
sin esperar al hombre que le tale,
sin esperar al viento,
lanza su última música sin hojas
-sinfónica explosión donde hubo nidos-,
crujen todos sus huecos de madera,
caen dos gotas de savia todavía
cuando estalla su tallo por el aire,
ruedan sus toneladas por el monte,
lloran los lobos y los ciervos tiemblan,
van a su encuentro las ardillas todas,
presintiendo que es algo de belleza que muere.

Gloria Fuertes

sábado, 24 de junio de 2017

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Hemos dormido esta noche en la terraza, como dos murciélagas.
Ella, cruzada en la colchoneta de 80, espléndida, reposada, feliz.
Yo, en el filito de dicho lecho, más en el suelo que otra cosa, pendiente de arroparla, de oírla dormir, de respirarla.
A las siete de la mañana se ha despertado, porque mira, yaya, hay luz, se ve el cielo por ahí y han apagado las luces de la calle. Cuando tiene razón, tiene razón.
Luego, bajo el sol de la mañana, hemos jugado, saltado en la cama elástica, paseado. Ella soplaba el chisme de hacer burbujas con tremenda concentración. Salían montones cada vez, un arsenal de cristales redondos y delicados, iridiscentes. Llenos, y es lo más importante, del aliento vital de la primera increíble persona que ha compartido conmigo el dormitorio de verano. Por eso, el aire esta mañana era un poco más limpio.
En el aire, su aire. En mi corazón, ella.

miércoles, 21 de junio de 2017

Verano




Verano, ya me voy. Y me dan pena
las manitas sumisas de tus tardes.
Llegas devotamente; llegas viejo;
y ya no encontrarás en mi alma a nadie.
Verano! Y pasarás por mis balcones
con gran rosario de amatistas y oros,
como un obispo triste que llegara
de lejos a buscar y bendecir
los rotos aros de unos muertos novios.
Verano, ya me voy. Allá, en setiembre
tengo una rosa que te encargo mucho;
la regarás de agua bendita todos
los días de pecado y de sepulcro.
Si a fuerza de llorar el mausoleo,
con luz de fe su mármol aletea,
levanta en alto tu responso, y pide
a Dios que siga para siempre muerta.
Todo ha de ser ya tarde;
y tú no encontrarás en mi alma a nadie.
Ya no llores, Verano! En aquel surco
muere una rosa que renace mucho…


César Vallejo

lunes, 19 de junio de 2017

Si el viento

(Foto de Pedro Sabalete)



Si el viento fuese mi cómplice
en esta tarde gris y pesada
donde está inmóvil la hiedra verde
donde los pájaros vuelan sedientos
y si mi mente fuera tan solo
un algoritmo que se interpreta
de forma fácil, de forma leve,
si el aire ahora se levantara
con la alegría de una verbena
y alborotara todas las nubes
hasta llorar sobre  mi terraza
si el viento fuese cómplice, amigo,
si yo pudiese por un momento
ser esa cosa de ser normal.

Sara Royo


sábado, 17 de junio de 2017

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miércoles, 14 de junio de 2017

Este calor

(Foto de Teresa Salvador)




Este calor inmisericorde de primavera escasa, de estación apresurada por empezar sin haber cumplido su misión, de junio recalcitrante.
Se pega el calor a las piernas y pesan, pesan… Se pega a los brazos y a las alas y es otra cosa más (otra) que no deja volar ni despegar. Se detiene, a veces, el tiempo. Se para el minuto suspendido en una atmósfera densa, espesa, pesada, y pierde su sentido.
Yo echo de menos otro sitio, otro aire mas fresco, mas verde, mas húmedo. Echo de menos lugares que nunca pisé, paisajes que nunca vi pero que están adentro y susurran una marea de extraña nostalgia. Y vuelo hasta allí, cierro los ojos y soy una libélula y me alejo del calor y del ruido, del miedo y la incertidumbre. Solo por volar.



martes, 6 de junio de 2017

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lunes, 5 de junio de 2017

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domingo, 4 de junio de 2017

Supongamos

(Foto de Teresa Salvador)



Supongamos que empieza el nuevo día
y que fluye tranquilo como un río
que promete cubrirme de alegría
que se viste de luz este domingo.
Supongamos que puedo reflejarme
en la luna de agua de unos ojos
y que puedo dejar, por fin, que alguien
se refleje en los míos, solo un poco.
Supongamos que junio se desgrana
como flores de pétalos de perlas
y las tardes pintadas de retama
y las noches bordadas con estrellas.

Sara Royo


viernes, 2 de junio de 2017

Hay ojos que miran, hay ojos que sueñan

(Foto de Teresa Salvador)

Hay ojos que miran, hay ojos que sueñan, 
hay ojos que llaman, hay ojos que esperan,
hay ojos que ríen risa placentera,
hay ojos que lloran con llanto de pena,
unos hacia adentro otros hacia fuera.

Son como las flores que cría la tierra.
Mas tus ojos verdes, mi eterna Teresa,
los que están haciendo tu mano de hierba,
me miran, me sueñan, me llaman, me esperan,
me ríen rientes risa placentera,
me lloran llorosos con llanto de pena,
desde tierra adentro, desde tierra afuera.
En tus ojos nazco, tus ojos me crean,
vivo yo en tus ojos el sol de mi esfera,
en tus ojos muero, mi casa y vereda,
tus ojos mi tumba, tus ojos mi tierra.
Miguel de Unamuno


jueves, 1 de junio de 2017

Junio


miércoles, 31 de mayo de 2017

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lunes, 29 de mayo de 2017

Buenos dias, mundo



Libarte one to one todos y cada uno de los dedos de los pies con esta hambre perenne de cien siglos, colibrí; oso hormiguero; lunático; insectívoro. Un bufé de cartílagos.
Servirme de segundo un hueso de tobillo y un poco de esa salsa que gimes terminada en h.
Tirarme en tobogán hasta las corvas con los ojos vendados y caer en picado, albatros,
como Jhonny Weissmuller sobre el rastro cristalino aquel de caracol de tu triángulo.
Desabrocharte.
Morirte tú. Morirme yo. Como sea que se muera de amor.


Billy MacGregor



viernes, 26 de mayo de 2017

Esas cosas sencillas



Esas cosas sencillas que hacemos a menudo:
quitarnos los zapatos para pisar el césped,
esperar que granice para contar el hielo,
cabalgar arcoíris tras un color de ojos,
discutir con el tiempo para ganar minutos,
deshojar margaritas que tienen otro nombre,
pegarnos a la espalda alas de mariposa
y volar por encima del volcán y la escarcha.
Todo cosas sencillas que hacemos a menudo.


Sara Royo

jueves, 25 de mayo de 2017

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lunes, 22 de mayo de 2017

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sábado, 20 de mayo de 2017

El amenazado




Es el amor. Tendré que ocultarme o que huir. 
Crecen los muros de su cárcel, como en un sueño atroz. 
      La hermosa máscara ha cambiado, pero como siempre 
      es la única. ¿De qué me servirán mis talismanes: el ejercicio 
      de las letras, la vaga erudición, el aprendizaje de las palabras 
      que usó el áspero Norte para cantar sus mares y sus 
      espadas, la serena amistad, las galerías de la biblioteca, 
      las cosas comunes, los hábitos, el joven amor de mi madre, 
      la sombra militar de mis muertos, la noche intemporal, 
      el sabor del sueño? 
Estar contigo o no estar contigo es la medida de mi tiempo. 
Ya el cántaro se quiebra sobre la fuente, ya el hombre se 
      levanta a la voz del ave, ya se han oscurecido los que 
      miran por las ventanas, pero la sombra no ha traído la paz. 
Es, ya lo sé, el amor: la ansiedad y el alivio de oír tu voz, 
      la espera y la memoria, el horror de vivir en lo sucesivo. 
Es el amor con sus mitologías, con sus pequeñas magias inútiles. 
Hay una esquina por la que no me atrevo a pasar. 
Ya los ejércitos me cercan, las hordas. 
(Esta habitación es irreal; ella no la ha visto.) 
El nombre de una mujer me delata. 
Me duele una mujer en todo el cuerpo.

Jorge Luis Borges

lunes, 15 de mayo de 2017

Con cuidado




Con cuidado, es con mucho cuidado.
Paso a paso. Poco a poco.
Colocando cada idea, cada proyecto,
cada sentimiento, cada esperanza.
Sin que tiemble la mano.
Sin que tiemble la voz.
Que, además, no se note que toda esta armonía
oculta una tormenta,
un color negro oscuro que palpita de miedo.
Y que no se derrumbe ni tan solo un momento
esa espigada torre
donde duerme el dragón.


Sara Royo



sábado, 13 de mayo de 2017

Vida



Ya perdoné errores casi imperdonables. 
Trate de sustituir personas insustituibles, 
de olvidar personas inolvidables.

Ya hice cosas por impulso.

Ya me decepcioné con algunas personas , 
mas también yo decepcioné a alguien

Ya abracé para proteger . 
Ya me reí cuando no podía . 
Ya hice amigos eternos. 
Ya amé y fui amado pero también fui rechazado.
Ya fui amado y no supe amar.

Ya grité y salté de felicidad. 
Ya viví de amor e hice juramentos eternos, 
pero también los he roto y muchos.

Ya lloré escuchando música y viendo fotos . 
Ya llamé sólo para escuchar una voz .

Ya me enamoré por una sonrisa. 
Ya pensé que iba a morir de tanta nostalgia y ...

Tuve miedo de perder a alguien especial 
(y termine perdiéndolo) 
pero sobreviví 
Y todavía vivo 
No paso por la vida.

Y tú tampoco deberías sólo pasar ... 
VIVE!!!

Bueno es ir a la lucha con determinación 
abrazar la vida y vivir con pasión.

Perder con clase y vencer con osadía,
porque el mundo pertenece a quien se atreve 
y la vida es mucho más para ser insignificante. 



Charles Chaplin

viernes, 12 de mayo de 2017

Lluvia




La lluvia tiene un vago secreto de ternura,
algo de soñolencia resignada y amable,
una música humilde se despierta con ella
que hace vibrar el alma dormida del paisaje.
Es un besar azul que recibe la Tierra,
el mito primitivo que vuelve a realizarse.
El contacto ya frío de cielo y tierra viejos
con una mansedumbre de atardecer constante.
Es la aurora del fruto. La que nos trae las flores
y nos unge de espíritu santo de los mares.
La que derrama vida sobre las sementeras
y en el alma tristeza de lo que no se sabe.
La nostalgia terrible de una vida perdida,
el fatal sentimiento de haber nacido tarde,
o la ilusión inquieta de un mañana imposible
con la inquietud cercana del color de la carne.
El amor se despierta en el gris de su ritmo,
nuestro cielo interior tiene un triunfo de sangre,
pero nuestro optimismo se convierte en tristeza
al contemplar las gotas muertas en los cristales.
Y son las gotas: ojos de infinito que miran
al infinito blanco que les sirvió de madre.
Cada gota de lluvia tiembla en el cristal turbio
y le dejan divinas heridas de diamante.
Son poetas del agua que han visto y que meditan
lo que la muchedumbre de los ríos no sabe.
¡Oh lluvia silenciosa, sin tormentas ni vientos,
lluvia mansa y serena de esquila y luz suave,
lluvia buena y pacifica que eres la verdadera,
la que llorosa y triste sobre las cosas caes!
¡Oh lluvia franciscana que llevas a tus gotas
almas de fuentes claras y humildes manantiales!
Cuando sobre los campos desciendes lentamente
las rosas de mi pecho con tus sonidos abres.
El canto primitivo que dices al silencio
y la historia sonora que cuentas al ramaje
los comenta llorando mi corazón desierto
en un negro y profundo pentágrama sin clave.
Mi alma tiene tristeza de la lluvia serena,
tristeza resignada de cosa irrealizable,
tengo en el horizonte un lucero encendido
y el corazón me impide que corra a contemplarte.
¡Oh lluvia silenciosa que los árboles aman
y eres sobre el piano dulzura emocionante;
das al alma las mismas nieblas y resonancias
que pones en el alma dormida del paisaje!

Federico Garcia Lorca