lunes, 11 de septiembre de 2017
domingo, 10 de septiembre de 2017
...
Me miró. Sus ojitos se llenaron de chispitas y
me sonrió.
Empezó a responderme con balbuceos cantarinos y
eran notas de plata todas las que salían de su pequeña garganta.
Esa primera conversación nuestra, ese
reconocernos, comunicarnos, identificarnos, marcó mi día y le dio sentido.
Tan pequeñito y tan grandes regalos…
domingo, 3 de septiembre de 2017
...
Un día, sin previo aviso, te sorprende la
verdad.
Simplemente jugabas a los detectives y te das de
bruces con una realidad incómoda, levemente dolorosa. No era como pensabas. Te
han mentido otra vez.
Desde esa atalaya puedes ver, observar. Sin que
te reconozcan.
No pasa nada, porque ya habías decidido poner
distancia. Estas cosas no hacen sino ratificar el pálpito, la sensación de que
ya está bien. Punto final.
La vida sigue y te enseña. Y ya casi es otoño.
sábado, 26 de agosto de 2017
Una foto antigua
Está muy seria, en pie. Mira de frente.
Sostiene un bolso en la mano que parece
haber vivido tiempos más felices.
Rodea con su brazo la belleza
de un joven -¿su hijo, alguien amado?-
que sonríe y la mira con ternura.
Sostiene un bolso en la mano que parece
haber vivido tiempos más felices.
Rodea con su brazo la belleza
de un joven -¿su hijo, alguien amado?-
que sonríe y la mira con ternura.
No sé sus nombres ni nada de sus vidas.
Pero me quedo prendido de los ojos
de esa mujer que mira con orgullo.
Que muestra al mundo entero que ha vencido
en el muchacho a una vida
perra que adivino
en la ropa de saldo y mercadillo.
Pero me quedo prendido de los ojos
de esa mujer que mira con orgullo.
Que muestra al mundo entero que ha vencido
en el muchacho a una vida
perra que adivino
en la ropa de saldo y mercadillo.
No hay fuerza como la que asoma
en el rostro cansado y desafiante.
En ella está el orgullo, la soberbia
bendita del que nunca tuvo nada.
Pero sabe que, a veces, la belleza
se detiene a su lado. Su dios joven
la abraza. Y no habrá nadie
que pueda cambiar, jamás, ese momento.
en el rostro cansado y desafiante.
En ella está el orgullo, la soberbia
bendita del que nunca tuvo nada.
Pero sabe que, a veces, la belleza
se detiene a su lado. Su dios joven
la abraza. Y no habrá nadie
que pueda cambiar, jamás, ese momento.
Rodolfo Serrano
lunes, 21 de agosto de 2017
El día del eclipse
En este día, el día del eclipse,
nada va cambiar.
Paso tras paso
seguimos caminando
y el mundo se termina cada vez
que alguien que amamos
no nos dice
que nos quiere de la misma manera.
Montones de catástrofes diarias
y la vida
se sigue abriendo paso.
Sara Royo
domingo, 20 de agosto de 2017
17 de agosto
Ocurrió el pasado jueves y han tenido que transcurrir unos días para que yo sea
capaz de escribir sobre esto con un poco de orden en el corazón, la mente y las
tripas.
Un montón de muertos (niños también), muchos
heridos, de los que algunos no van a sobrevivir o les quedarán secuelas de por
vida.
Y piensas en la sangre fría y la mala baba de
alguien que es capaz de ir atropellando sistemáticamente a pacificas personas
que pasean, y quieres que reviente, que le peguen dos tiros, que expulsen
inmediatamente del país a todos los musulmanes, árabes, moros y su puta madre,
porque en esta ocasión el terrorismo sí que te duele, porque te han tocado a
los tuyos. Que esa es otra: los tuyos en el corazón mientras algún descerebrado
hace distinciones y dice que hay muertos catalanes y muertos españoles.
Los que perpetraron semejante atrocidad no son
mas que críos. Críos a los que les han lavado el cerebro, que se han criado en
la seguridad de un país no islámico, que no saben lo que es vivir día a día con
el miedo de no volver a ver a tus seres queridos por la violencia cotidiana. Y
claro, lo que nos sale de las tripas es meter en el mismo saco a todos. Pero
luego ves alguna de las imágenes (pocas, porque no puedo verlas) y hay mujeres
tiradas en el suelo, en un charco de sangre, y algunas llevan el velo en la
cabeza, y los niños que lloran a su lado, desesperados ante la muerte de su
madre, es tan niño como cualquier otro, porque el terrorismo mata
indiscriminadamente, porque solo quiere hacer daño y le da igual que los suyos
sean victimas también. Pero, los suyos? Porque hay muchos musulmanes españoles
que gritan que esta gentuza no los representan, que el Islam es amor, que la
guerra santa no es su guerra.
Yo qué se. Detrás de todo esto, sospecho hay más
de lo que nos dicen y nunca lo sabremos. Todos somos víctimas, de una u otra
manera. Y lo más terrible de todo es que, cuando supe que habían abatido a
tiros a los terroristas en Cambrills, me
alegré. Estas cosas cambian el corazón de la gente de paz, sí, porque me sigo
alegrando.
miércoles, 16 de agosto de 2017
lunes, 14 de agosto de 2017
sábado, 12 de agosto de 2017
...
A menudo
no sé nada.
Es como si
tanto error, tanta lágrima, tanto tiempo, no hubieran servido. Como si los
minutos y las horas vividas, los días y las noches, el morirse de risa o de
miedo, no hubieran dejado un mínimo rastro de sabiduría. Como si el amor y el
abandono, las amapolas y la lluvia, los veranos, los inviernos, los otoños, las
absurdas primaveras, estuvieran escritos sobre un encerado que alguien ha
borrado.
Pero luego
haces memoria y sí. Todo está ahí. Todo. Y me doy cuenta de cómo son las cosas.
Me ratifico en esta vida que respiro y agradezco cada día.
Me sigo
escondiendo, modificando, maquillando las ojeras, dejando ver lo que quiero que
se vea.
Normalmente,
nada es lo que parece.
sábado, 5 de agosto de 2017
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