miércoles, 29 de diciembre de 2010

El viaje del idiota


"Acuciado por la emoción me conduce hasta el borde y señala hacia abajo. La perspectiva, desde aquí, es formidable: el pantano, desaparecido hace unos minutos, centellea bajo el cielo. Su lecho de color esmeralda absorbe infinitas partículas de luz. Se diría que el pantano está embrujado por una somnolencia geológica, algo que trasciende la escala del tiempo. Pero al examinarlo, al reposar la mirada, ves algo más: en su superficie, como si fuera un espejo, se reflejan las montañas. El contorno exacto, trazado a lápiz, con sus siluetas imponentes. Como si debajo de sus aguas se estuviera repitiendo el mundo."

El viaje del Idiota.
Miguel Paz Cabanas
Ediciones Baile del Sol



Yo no voy a hacer una crítica de la novela, no se me da bien. Me ha gustado, y algunos pasajes son una pura delicia al leerlos, como el q me he traído a casa (espero q no te moleste, Miguel). Enhorabuena, otro logro más de los muchos q has conseguido en esto de escribir.

Hace tiempo q el blog de Miguel Paz es uno de mis favoritos y si aún no lo conocéis, es hora de arreglar eso: http://carpantaesanarquista.blogspot.com/


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miércoles, 22 de diciembre de 2010

Feliz Navidad


Otra Navidad y estamos aquí. No todos, por desgracia. Hay un nuevo agujero en mi corazón esta Navidad (Paloma no está), hay problemas laborales, hay inquietud. Pero estamos aquí.

En realidad, eso es lo único q importa.

Por eso quiero desearos lo mejor, sólo lo mejor, a todos y cada uno de vosotros. Que tengáis la suficiente alegría, la suficiente salud y el trabajo para conseguir el suficiente dinero y seguir sin perder la sonrisa, q siempre haya cerca una mano amiga y un abrazo calentito, y cerca no significa distancia en kilómetros, sino en cariño.

Felices días navideños, q el año próximo os traiga todo eso q deseáis y no se pudo tener. Gracias por estar ahí y hacer de mi casa un sitio tan especial.

Un abrazo de oso y un beso de turrón. De chocolate. ^^


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domingo, 19 de diciembre de 2010

Lo que yo quiero


Lo que yo quiero es coserme a tu costado
con punto desigual de cruz de mayo,
volverme orilla del cauce de tu río,
ser la asesina de tanto desengaño.
Lo que yo quiero es borrar la diferencia
que marca, débil, la puerta del pecado
y bordar noches y días sin tormentas,
tener la pluma, la llave y el candado.
Lo que yo quiero es olor a pan caliente
y a tierra fresca mojada por el agua,
pasar la vida como las golondrinas
volando juntos, rasgando la mañana.


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miércoles, 15 de diciembre de 2010

Elegía pura



Aquí no pasa nada,
salvo el tiempo:
irrepetible
música que resuena,
ya extinguida,
en un corazón hueco, abandonado,
que alguien toma un momento,
escucha
y tira.



Angel González

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domingo, 5 de diciembre de 2010

Sábado por la tarde

lunes, 22 de noviembre de 2010

...



A veces me duele, a ratos.
Me molesta cuando duermo
y me roza con la ropa.
Pero al médico no voy.
Me da vergüenza decirle
que me están saliendo alas.


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jueves, 4 de noviembre de 2010

Estoy liada


Eso. Q ando muy liada, con muy poco tiempo libre. Así q os pido disculpas por actualizar poco, por no pasarme a veros tanto como me gustaría, por esta casi ausencia de los últimos días. A veces, las cosas se complican un poco.

Pero no pasa nada, ya vendrán tiempos más tranquilos. No me olvidéis, eh, q hay café caliente en la cocina para quien le apetezca una taza. Ya sabéis: estáis en vuestra casa.


Besicos.


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lunes, 25 de octubre de 2010

De mi alienígenalienada infancia


El abuelo se acostaba siempre pasado el filo de la media noche para no cortarse y dormía a pierna suelta pues dejaba la ortopédica apollada al lado de la cabecera de la cama. Perdió la buena volviendo de una de sus cenas espantacruélicas ( Que espantan de lo cruelmente salvajes), en un atasco: se le atascaron las arterias. Ya se lo decía el médico: "No beba y siga una dieta", a lo que él respondía: "No bebo, yo el vino lo mastico y no me salgo de la dieta del bocadillo de tocino, que ya daría yo una pierna por comer de vez en cuando una ensalada de lechuga, una pera, una coliflor, pero siempre he pensado que hay que respetar el paisaje, no cometer la gamberrada de alimentarse de él".Y una pierna dio.Tras la operación quiso denunciar a los médicos cuando le dijeron que habían incinerado su pierna, él ya contaba con ella para llevar a casa algo que echarle a Pantallita en el arroz. Pantallita era nuestro perro, siempre estuvo más delgado que el flaco favor de un mal amigo.El nombre se lo puso el abuelo el día que lo trajo a casa.- ¡Abuelo, abuelo, qué bonito! ¡¿Cómo se llama?!- No tiene nombre todavía, habrá que ponérselo.- ¡Tobi, Tobi!- ¿Tobi? ¿Qué nombre es ese? No me seas americano que te pego una torta, "Tobi" no tiene ni pies ni cabeza, es nombre bueno para una lombriz, no para un perro.- Que sí, abuelo, "Tobi", porque es muy pequeñito, no llega al "Tobi-llo".- ¿De dónde sacas tú esas tonterías? Hay que ser más serio, Pedrín, que ya tienes 8 años. Le llamaremos "Pantallita", porque la pantalla de la tele tiene 42 pulgadas y este, como sólo tiene una, se queda en "Pantallita".Y acertó, porque sufría de pulgas crónicas, no había producto que se las quitara, llegué a mirarlas con una lupa por ver si llevaban mascarillas puestas y con el tiempo terminé por creer que eran de plástico, se las había puesto con pegamento algún bromista antes de llegar mi abuelo a la perrera y que el chucho se arrascaba por hacerse el interesante.Pantallita era un perro tan bueno que no lo sacábamos al campo porque le mordían las ovejas, pero tan vago que en lugar de enseñarle a hacerse el muerto le enseñé a hacerse el resucitado para que se moviera algo. Lo de ir a buscar el palo lo dejé por imposible, se me hacía el tonto, daba un paso, cogía una hierba con la boca y se me quedaba mirando con cara de "¿Era esto lo que tiraste, no?" Lo de dar la patita fue capítulo a parte que me costó una bofetada, no había forma, el pulgoso arrascaba el suelo, levantaba un poco la pata y la volvía a posar, y justo aquel día que volvió el abuelo del hospital se me ocurre decir "Mira al abuelo, Pantallita, él si que sabe dar la pata, que vuelve a casa sin ella". Pues sí, la única orden que obedecía bien era la de "¡Quieto!", una vez se la di antes de irme un viernes de campamento y cuando volví el domingo le encontré en la misma postura y deshidratado.Pantallita murió por culpa de la bebida: le calló sobre la cabeza el garrafón de vino de mi abuelo, que en un tropiezo etílico se le escapó de las manos sobre la cabeza del animal.Le enterramos en el huerto junto a las berzas, "Para que abone", dijo mi abuelo, que siempre había sido un hombre muy práctico; rezamos un "Perro nuestro que estás en los cielos", mi abuelo se emborrachó por razones medicinales, para superar el sentimiento de culpa y yo me puse en la manga el collar del perro, casualmente de color negro luto.La verdad es que no las tenía todas conmigo:- Abuelo, ¿no irán las berzas a saber a perro, no?- La verdura siempre sabe a perros, Pedrín, es igual con qué la abones.- Pues a mi me gusta.- A ver si me vas a salir verdulero, que a maricón solo hay un paso, que se empieza por una col y se termina por un pepino.- ¿Qué es "maricón", abuelo?- Uno que planta el nabo donde hay demasiado abono.- Ah. Pues se le pudrirá, ¿no, abuelo?- Ojalá. Y no preguntes tanto, que me pones negro.- No abuelo, eso no, yo te quiero como eres: rojo.- ¿Qué rojo ni qué perro muerto? ¿Quién me dice "Rojo" a mi?- La abuela, y que el vino no se te sube a la cabeza, que se te queda todo en la cara, que te cabe, y que llevas en ella dibujado el mapa de La Rioja.- A la abuela ni caso, nada más que lo justo para vigilar donde esconde las botellas del abuelo.- Abuelo...- ¡¿Queeeeeeeeeeeee...!? ¡Joder, qué niño más pelma!- ¿Las caniquitas también las tienes rojas?- ¿Qué?- Es que en la catequesis le pregunté a Don Alfredo si alguna vez se había caído por un barranco, porque tú dices siempre que los únicos curas que te caen bien son los que caen por un barranco, y Don Alfredo respondió "El rojo de los cojones de tu abuelo un día va a tener un disgusto conmigo".- ¿Y quién te ha enseñado lo que son los "Cojones".- Tú, abuelo.- ¿Yo?-Sí, aquel día que dijiste "Mira Pantallita qué vago es, se tumba con el hocico pegado a los cojones para no moverse si le pican y se los tiene que arrascar con los dientes".- Pues a ver si escuchas menos lo que dice el abuelo, y a los curas menos caso que a la abuela, Pedrín: No te fíes nunca de alguien que con un solo vaso de vino que se toma se pone ya a repartir hostias a todo quisque y dentro de la iglesia, que es más pecado.-Ah... Y... Y... ¿Por qué la abuela te llama "Viejo verde", abuelo?- Por no llamarme "Hierba seca", Pedrín, y anda, trae el tocino, el pan, la botella y la navaja, que se le pasan las 11 al abuelo y luego no es persona. Y vete a jugar por ahí, no molestes más en casa.En fin, ¿para qué desobedecer cuando a uno le mandaban a jugar? Así pasábamos los días allá en mi planeta. Qué nostalgia.





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miércoles, 20 de octubre de 2010

Para leer en forma interrogativa


Has visto
verdaderamente has visto
la nieve los astros los pasos afelpados de la brisa
Has tocado
de verdad has tocado
el plato el pan la cara de esa mujer que tanto amàs
Has vivido
como un golpe en la frente
el instante el jadeo la caìda la fuga
Has sabido
con cada poro de la piel sabido
que tus ojos tus manos tu sexo tu blando corazòn
habìa que tirarlos
habìa que llorarlos
habìa que inventarlos otra vez.


Julio Cortázar


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sábado, 9 de octubre de 2010

Aragón



Ni la persistente lluvia impide q hoy Zaragoza arda en la primera noche de los Pilares. Toda la gente q llena la Plaza del Pilar, con paraguas o sin él, tiene el corazón rebosante de alegría. Empiezan las fiestas, y no solo de esta ciudad, sino de todo Aragón.

Felices fiestas, para todos.

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lunes, 4 de octubre de 2010

La marea

lunes, 27 de septiembre de 2010

Poesía de mi planeta.


La putaleche como te amo:
Aquí al lado de la bahía
tales suspiros exhalo
que hundo cien veleros al día
y desplumo todos los pájaros.

La putaleche como te añoro:
en un tornado de imaginandos
de talesueños son los endiños
que me hierve la chota a mil grados
con el caldo de mis artificios,
oye, sí, y jo, qué a modo de tigregato
orgío derrochón tras de tus labios
aludes de tornillos incastos,
delictivos chupomuerdos,
prospecciones a la campanilla
y de regalo para que pegues sellos
equis litros de saliva.

La putaleche como te coja:
Te pasterizo a pellizcos,
te deshidrato a fermentos,
te aprieto molde, te prenso
y pan que te pan
con dulce de miembrillo
así de lechón te meriendo
que no te dejo ni un quesito.



Locuán


miércoles, 22 de septiembre de 2010

El otoño





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sábado, 18 de septiembre de 2010

Esa


Esa que camina sin contar sus pasos
que no tiene claro si va o si ha venido
la que torpemente coloca ladrillos
de lágrimas dulces y se hace su casa.
La que ve más claro al cerrar los ojos
la que tiene miedo, se lo come y calla
la que perdió tanto por ganar su vida
y ganó perdiendo aquello que amaba.
Esa que de noche sueña con jardines
con perros y niños bañados de luna
la que sabe cierto que ya nunca vuelven
el tiempo pasado ni el amor vivido.
La que quiere tanto todo lo que quiere
que le va explotando de cariño el alma
y deja un reguero de sangre caliente
para, si te pierdes, poder encontrarla.


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miércoles, 15 de septiembre de 2010

Adagio

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