domingo, 27 de marzo de 2016
viernes, 25 de marzo de 2016
lunes, 21 de marzo de 2016
Táctica y estrategia
Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos
mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible
mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos
mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos
mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.
Mario Benedetti
domingo, 20 de marzo de 2016
Primavera
Hoy, 20 de marzo, a las 4.30, entró la primavera.
Voy a celebrarlo con este bolero.
Feliz primavera. Que os sea propicia.
sábado, 19 de marzo de 2016
Hoy llueve
(foto de Pedro Sabalete)
Hoy llueve.
Es sábado, casi primavera y llueve. Y yo, que pienso tanto, hoy ya no pienso más.
Estoy atenta a las señales. Todas, absolutamente todas, dicen lo mismo.
"La peor traición que te puedes hacer a tí mismo es no hacer aquello por lo que te brillan los ojos".
Más claro, agua. Agua de lluvia.
Hoy llueve.
Es sábado, casi primavera y llueve. Y yo, que pienso tanto, hoy ya no pienso más.
Estoy atenta a las señales. Todas, absolutamente todas, dicen lo mismo.
"La peor traición que te puedes hacer a tí mismo es no hacer aquello por lo que te brillan los ojos".
Más claro, agua. Agua de lluvia.
jueves, 17 de marzo de 2016
Estrella
Como si conociera
la voz y la mirada.
Como si hubiera estado
ya antes, así, cerca.
Hay veces en que el tiempo
Hay veces en que el tiempo
se escapa y se desborda.
Qué deprisa se arroja,
por el cielo, una estrella.
Sara Royo
sábado, 12 de marzo de 2016
martes, 8 de marzo de 2016
Besos
la sentencia de amor condenatoria,
hay besos que se dan con la mirada
hay besos que se dan con la memoria.
Hay besos silenciosos, besos nobles
hay besos enigmáticos, sinceros
hay besos que se dan sólo las almas
hay besos por prohibidos, verdaderos.
Hay besos que calcinan y que hieren,
hay besos que arrebatan los sentidos,
hay besos misteriosos que han dejado
mil sueños errantes y perdidos.
Hay besos problemáticos que encierran
una clave que nadie ha descifrado,
hay besos que engendran la tragedia
cuantas rosas en broche han deshojado.
Hay besos perfumados, besos tibios
que palpitan en íntimos anhelos,
hay besos que en los labios dejan huellas
como un campo de sol entre dos hielos.
Hay besos que parecen azucenas
por sublimes, ingenuos y por puros,
hay besos traicioneros y cobardes,
hay besos maldecidos y perjuros.
Judas besa a Jesús y deja impresa
en su rostro de Dios, la felonía,
mientras la Magdalena con sus besos
fortifica piadosa su agonía.
Desde entonces en los besos palpita
el amor, la traición y los dolores,
en las bodas humanas se parecen
a la brisa que juega con las flores.
Hay besos que producen desvaríos
de amorosa pasión ardiente y loca,
tú los conoces bien son besos míos
inventados por mí, para tu boca.
Besos de llama que en rastro impreso
llevan los surcos de un amor vedado,
besos de tempestad, salvajes besos
que solo nuestros labios han probado.
¿Te acuerdas del primero...? Indefinible;
cubrió tu faz de cárdenos sonrojos
y en los espasmos de emoción terrible,
llenáronse de lágrimas tus ojos.
¿Te acuerdas que una tarde en loco exceso
te vi celoso imaginando agravios,
te suspendí en mis brazos... vibró un beso,
y qué viste después...? Sangre en mis labios.
Yo te enseñé a besar: los besos fríos
son de impasible corazón de roca,
yo te enseñé a besar con besos míos
inventados por mí, para tu boca.
Gabriela Mistral
lunes, 7 de marzo de 2016
Amor mío, mi amor, amor hallado
(foto de Pedro Sabalete)
Amor mío, mi amor, amor hallado
de pronto en la ostra de la muerte.
Quiero comer contigo, estar, amar contigo,
quiero tocarte, verte.
Me lo digo, lo dicen en mi cuerpo
los hilos de mi sangre acostumbrada,
lo dice este dolor y mis zapatos
y mi boca y mi almohada.
Te quiero, amor, amor absurdamente,
tontamente, perdido, iluminado,
soñando rosas e inventando estrellas
y diciéndote adiós yendo a tu lado.
Te quiero desde el poste de la esquina,
desde la alfombra de ese cuarto a solas,
en las sábanas tibias de tu cuerpo
donde se duerme un agua de amapolas.
Cabellera del aire desvelado,
río de noche, platanar oscuro,
colmena ciega, amor desenterrado,
voy a seguir tus pasos hacia arriba,
de tus pies a tu muslo y tu costado.
Jaime Sabines
Amor mío, mi amor, amor hallado
de pronto en la ostra de la muerte.
Quiero comer contigo, estar, amar contigo,
quiero tocarte, verte.
Me lo digo, lo dicen en mi cuerpo
los hilos de mi sangre acostumbrada,
lo dice este dolor y mis zapatos
y mi boca y mi almohada.
Te quiero, amor, amor absurdamente,
tontamente, perdido, iluminado,
soñando rosas e inventando estrellas
y diciéndote adiós yendo a tu lado.
Te quiero desde el poste de la esquina,
desde la alfombra de ese cuarto a solas,
en las sábanas tibias de tu cuerpo
donde se duerme un agua de amapolas.
Cabellera del aire desvelado,
río de noche, platanar oscuro,
colmena ciega, amor desenterrado,
voy a seguir tus pasos hacia arriba,
de tus pies a tu muslo y tu costado.
Jaime Sabines
sábado, 5 de marzo de 2016
Verde
Debajo de mis pies
late un corazón verde.
Bombea sangre verde
por arterias de tierra.
Alimenta raíces
con amor silencioso.
Verde suelo que piso
verdes brazos de árbol.
Hay un plan infinito
donde la primavera
ya tomó su lugar.
Sara Royo
jueves, 3 de marzo de 2016
Me salvaré de mi
Me salvaré de mi.
Por cada rama seca
plantaré una semilla.
Luz al lado oscuro.
Sal en mis mareas.
Hay miles de grapas
en el corazón.
Sara Royo
miércoles, 2 de marzo de 2016
El futuro
(Foto de Pedro Sabalete)
Y sé muy bien que no estarás.
No estarás en la calle
en el murmullo que brota de la noche
de los postes de alumbrado,
ni en el gesto de elegir el menú,
ni en la sonrisa que alivia los completos en los subtes
ni en los libros prestados,
ni en el hasta mañana.
No estarás en mis sueños,
en el destino original de mis palabras,
ni en una cifra telefónica estarás,
o en el color de un par de guantes
o una blusa.
Me enojaré
amor mío
sin que sea por ti,
y compraré bombones
pero no para ti,
me pararé en la esquina
a la que no vendrás
y diré las cosas que sé decir
y comeré las cosas que sé comer
y soñaré los sueños que se sueñan.
Y sé muy bien que no estarás
ni aquí dentro de la cárcel donde te retengo,
ni allí afuera
en ese río de calles y de puentes.
No estarás para nada,
no serás mi recuerdo
y cuando piense en ti
pensaré un pensamiento
que oscuramente trata de acordarse de ti.
Julio Cortázar
Y sé muy bien que no estarás.
No estarás en la calle
en el murmullo que brota de la noche
de los postes de alumbrado,
ni en el gesto de elegir el menú,
ni en la sonrisa que alivia los completos en los subtes
ni en los libros prestados,
ni en el hasta mañana.
No estarás en mis sueños,
en el destino original de mis palabras,
ni en una cifra telefónica estarás,
o en el color de un par de guantes
o una blusa.
Me enojaré
amor mío
sin que sea por ti,
y compraré bombones
pero no para ti,
me pararé en la esquina
a la que no vendrás
y diré las cosas que sé decir
y comeré las cosas que sé comer
y soñaré los sueños que se sueñan.
Y sé muy bien que no estarás
ni aquí dentro de la cárcel donde te retengo,
ni allí afuera
en ese río de calles y de puentes.
No estarás para nada,
no serás mi recuerdo
y cuando piense en ti
pensaré un pensamiento
que oscuramente trata de acordarse de ti.
Julio Cortázar
lunes, 29 de febrero de 2016
Cierzo
Es Alcalá y hay cierzo.
Debió venir conmigo
porque en esta mañana
ha azotado mi rostro
como solía hacerlo.
Se ha colado en mi abrigo
y ha llegado a mis huesos.
Será que me lo traje
dentro de algún bolsillo,
en ese pliegue oscuro
que está justo a la
izquierda,
detrás del corazón.
Sara Royo
domingo, 28 de febrero de 2016
...
(Foto de Pedro Sabalete)
Después de tu amor llegaron otros. Pero nunca
volví a sentir el dulce escalofrío de tus ojos,
la sonrisa que aún llena mis delirios,
ese cálido morir después de haberte amado.
volví a sentir el dulce escalofrío de tus ojos,
la sonrisa que aún llena mis delirios,
ese cálido morir después de haberte amado.
Llegaron ellas, la piel de los amores,
animal estallido de los cuerpos. Los sudores
benditos de la carne y el plácido cansancio
de buscarte sabiendo que no te encontraría.
animal estallido de los cuerpos. Los sudores
benditos de la carne y el plácido cansancio
de buscarte sabiendo que no te encontraría.
Barcos perdidos en los puertos de la noche,
veneno del olvido para borrar tu nombre
de todas las paredes, de las calles
donde besaste las líneas de mis manos.
veneno del olvido para borrar tu nombre
de todas las paredes, de las calles
donde besaste las líneas de mis manos.
Ninguno como tú. Como tu amor de hierro
y de algodón de azúcar. Ninguna como tú,
como tú eras: un desierto de zorros y de pozos,
asteroide de baobabs, de rosas y corderos.
y de algodón de azúcar. Ninguna como tú,
como tú eras: un desierto de zorros y de pozos,
asteroide de baobabs, de rosas y corderos.
Porque ninguna andaba como tú, no se movía
ninguna como tú cuando corrías
directa hacia mi encuentro, cuando eras
una palabra saliendo de mi boca.
ninguna como tú cuando corrías
directa hacia mi encuentro, cuando eras
una palabra saliendo de mi boca.
Por eso en este instante, los años ya vencidos,
te convoco y lenta y muy despacio
digo otra vez tu nombre, el mejor verso
que pudiera mandarte hasta el recuerdo.
te convoco y lenta y muy despacio
digo otra vez tu nombre, el mejor verso
que pudiera mandarte hasta el recuerdo.
Rodolfo Serrano
sábado, 27 de febrero de 2016
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