Pero sucedió que el principito, habiendo atravesado arenas, rocas y nieves, descubrió finalmente un camino. Y los caminos llevan siempre a la morada de los hombres.
-¡Buenos días! -dijo.
Era un jardín cuajado de rosas.
-¡Buenos días! -dijeran las rosas.
El principito las miró. ¡Todas se parecían tanto a su flor!
-¿Quiénes son ustedes? -les preguntó estupefacto.
-Somos las rosas -respondieron éstas.
-¡Ah! -exclamó el principito.
Y se sintió muy desgraciado. Su flor le había dicho que era la única de su especie en todo el universo. ¡Y ahora t.enía ante sus ojos más de cinco mil .todas semejantes, en un solo jardín!
Si ella viese todo esto, se decía el principito, se sentiría vejada, tosería muchísimo y simularía morir para escapar al ridículo. Y yo tendría que fingirle cuidados, pues sería capaz de dejarse morir verdaderamente para humillarme a mí también... "
Y luego continuó diciéndose: "Me creía rico con una flor única y resulta que no tengo más que una rosa ordinaria. Eso y mis tres volcanes que apenas me llegan a la rodilla y uno de Ios cuales acaso esté extinguido para siempre. Realmente no soy un gran príncipe... " Y echándose sobre la hierba, el principito lloró.
El Principito
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Bello capitulo.. nos acaricia el alma en tu blog..
ResponderEliminarGracias por compartirlo
Saludos fraternos con mucho cariño
un abrazo siempre muy grande
besos
que tengas un buen fin de semana
Todos somos iguales, pero unos más que otros. Hay que aprender a buscar la diferencia
ResponderEliminarBESAZOS
¿Porque no querría compartir las rosas con todo el mundo?
ResponderEliminarVerdaderamente, tenia sangre azul...jajaja
Besos y salud
me lei el principito cuando era una niña y no entendí nada,creia que era un libro infantil.Despues de mayor lo volvi a leer,y que gran libro!
ResponderEliminarNo era única? Quizá no la miró por dentro.
ResponderEliminarBesos.
maravilloso lectura para empezar el sábado. Besos.
ResponderEliminarAdolfo, feliz fin de semana para ti también.
ResponderEliminarBesicos.
Bruni, eso es: todos somos igualmente diferentes.
ResponderEliminarGenin, yo no creo q no quisiera compartir las rosas; más bien se dió cuenta de la tierna vanidad de su pobre rosa, y la quiso aún más.
Besicos para los dos.
S., es un libro q yo no calificaría para niños, aunq los niños pueden entenderlo, en parte. De hecho, yo hice la prueba con mi hija, cuando era pequeña. Le mostré el dibujo de la boa cerrada y me dijo q era una serpiente q se había tragado un elefante; me dejó a cuadros.
ResponderEliminarBesicos.
Antifaz, bienvenid@, estás en tu casa. Me parece q al Principito su rosa, en realidad, siempre le pareció única... lo q le preocupaba es q ella supiera q no lo era. Por dentro era única y especial, y eso es lo q realmente importa.
ResponderEliminarFernando, siempre viene bien un trago fresco en un día de verano... Feliz campamento ;)
Besicos para los dos.
Buenas tardes.
ResponderEliminarSolo paso a saludar porque voy con prisa, aprovechando que hoy este cacharro que tengo por ordenador, me ha dejado entrar.
Un beso
Sara, viniste a elegir el capítulo que más me gusta de "El Principito". Me gusta la frase: El tiempo que dedicaste a tu rosa es lo que la hce importante.
ResponderEliminarYo también leí a mi hija laos primeros capítulos y le encantó lo de los dibujos. A mis alumnos de 6 y 7 años suelo mostrarles algunos capítulos y les encanta el Principito.
De nuevo gracias por trtaerlo aquí.
Besitos
Maravilloso momento en nuestra vida cuando descubrimos que el poseer no nos da la felicidad. Tras las lagrimas y el dolor comenzamos el camino del compatir y la realización.
ResponderEliminar"Pero sucedió que el principito, habiendo atravesado arenas, rocas y nieves, descubrió finalmente un camino. Y los caminos llevan siempre a la morada de los hombres."
ResponderEliminarQuien siempre llegue a la morada de los hombres, llega a la morada del sufrimiento porque ya su espíritu es eso: una máquina del dolor que empieza a activarse con los conceptos de pesesión, propiedad privada, diferenciación y jerarquía, en fin una suma de argumentos que no liberan sino que aplastan.
Completamente de acuerdo con Selu.
Gran saludo!!!
Quien no ha leido esta maravillosa historia.
ResponderEliminarAl parecer al principito no le gustaba la ordinariedad.
Saludos.
El principito era un ingenuo en ese momento. No sabía lo que no sabía, en este caso que su flor era especial. Por eso nos enamoramos de alguien en concreto y no del primero que pasa. ;-)
ResponderEliminarSaludos.
Arama, dale un martillazo y acaba con tanto sufrimiento (tuyo).
ResponderEliminarHola, Mateo. Me sería difícil elegir el capítulo q más me gusta de El Principito... es un libro delicioso.
Besicos para los dos.
Selu, esa es la paradoja: cuántas más cosas tenemos, más nos atamos y menos libres somos...
ResponderEliminarDilman, pienso lo mismo. Pero fíjate q consideramos nuestro lo q amamos "mi" hijo, "mi" madre, "mi" perro...
Besicos para ambos.
Red, bienvenido. El Principito quería cosas muy simples y amaba a su rosa. No es lo mismo simple q ordinario.
ResponderEliminarJosep, así es. Nosotros hacemos especial al otro, nuestro cariño le hace único...
Besicos a los dos.
Debo leer "El principito" otra vez. A veces se me olvida ver con "los ojos del corazón"
ResponderEliminarsaludos!
Es increible lo importante que resulta El Principito en cada etapa d la vida. Gracias por lo aqui expuesto.
ResponderEliminarCristina, eso no se nos puede olvidar! Recuerda: lo esencial es invisible a los ojos.
ResponderEliminarBesos.
Galardi, bienvenido. Gracias por tu visita, estás en tu casa.
ResponderEliminarBesicos.
Que tire la primera piedra el que no haya reproducido nunca un fragmento de El Principito en algún blog!! Jeee. Nunca nos cansaremos de releerlo.
ResponderEliminarDe veras tu hija vió una boa comiendo un elefante?? Tengo que probar eso caramba! Que bueno.
Sí, Cyllan. No la llamó "boa", porq era muy pequeña para saber eso. Dijo "una serpiente grande se ha comido un elefante". Yo me quedé a cuadros, esperaba q dijera un sombrero... Se me tenía q haber ocurrido hacer esa prueba con mi hijo también, pero se me ocurrió tarde.
ResponderEliminarBesicos.
Es mi libro favorito. Hice de Principito en la obra de fin de curso en el cole cuando tenía 12 años, iba con una capa y el brazo debajo escayolado. Me gusta la parte en la que vuelve a verlas y les les dice: "Sois bellas pero estáis vacías, no se puede morir por vosotras"
ResponderEliminarBesicos
Alberto, es uno de mis favoritos también. Q suerte q pudiste interpretarlo!
ResponderEliminarBesicos.