martes, 27 de julio de 2021
Distinto
lunes, 26 de julio de 2021
Mi yaya
Mi yaya fué, seguramente, mi primera amiga. Ella ideaba los planes más locos, y los llevaba a cabo conmigo de la mano. De repente decía: me llevo a la chica a Zaragoza. Y a nadie se le ocurría llevarle la contraria, ni siquiera a mis padres.
Recuerdo claramente una mañana. Me había llevado con ella a Zaragoza, como tantas veces. Yo iba de su mano, no sé si aún tendría los cinco años. Cruzábamos rapiditas una calle y, de repente, un coche frena ruidosamente justo delante de nosotras. El conductor, pálido del susto, saca la cabeza por la ventanilla e increpa a mi abuela: señora, ponga más cuidado al cruzar, que casi me llevo por delante a la cría y a usted!!!!!
Y mi yaya mirándole con infinito desprecio, le dijo, muy tranquila: atontao, no ves que está verde?
domingo, 25 de julio de 2021
Carta a un amigo ausente
sábado, 24 de julio de 2021
viernes, 23 de julio de 2021
Rostro de vos
miércoles, 21 de julio de 2021
...
Había tanta paz...
martes, 20 de julio de 2021
Para Ian
lunes, 19 de julio de 2021
...
Déjate devorar por quien te escoja
ahora que eres una luz evadida
de la oscuridad que te había capturado.
Déjate devorar
e impide fieramente
que te vuelva a habitar y te contagie
tu latente sombra irrevocable.
Lois Pereiro
jueves, 15 de julio de 2021
...
sábado, 10 de julio de 2021
miércoles, 30 de junio de 2021
lunes, 21 de junio de 2021
Verano
Cuando me he levantado esta mañana, ya era verano.
Las estaciones se suceden sin pedir permiso, sin pausa, sin darme casi cuenta.
Cada vez los veranos son más tórridos, más insoportables, y yo los llevo peor. Añoro la lluvia y los paisajes verdes que hace brotar en la piel de la tierra. Añoro las costas húmedas del norte, donde pude pasar algún trozo del estío.
Pero así es y así ha de ser.
Deseo, para todos, el mejor de los veranos.
jueves, 17 de junio de 2021
Escribo, a veces, para espantar a esas mariposas negras que se agolpan delante de mis ojos. Escribo para que el sudor no se vuelva un río, ni las lágrimas, sus cómplices. Escribo para conjurar al miedo y los planetas; para alejarme de esa nebulosa que no puedo entender, ni quiero. Escribo las palabras de otros, los suspiros de otros, la soledad de otros, que son mías también.
Escribo y me vacío. Escribo y respiro.





