sábado, 21 de agosto de 2021

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miércoles, 18 de agosto de 2021

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 "¿De qué me sirvió a mí el orgullo y el no mirarte y el dejarte despierta noches y noches? ¡De nada! ¡Sirvió para echarme fuego encima! Porque tú crees que el tiempo cura y que las paredes tapan, y no es verdad, no es verdad".


"Bodas de sangre", Federico García Lorca, a 85 años de su fusilamiento...

domingo, 15 de agosto de 2021

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Te contaré mi historia, quizás, una mañana
mientras cae sobre el suelo la luz recién abierta
y los árboles bailan despacio y suavemente
con sus ramas cargadas de sueños y cuchillos.
Te contaré mi historia como si fuera un cuento,
sin dragones, ni brujas, ni princesas cautivas
solo el goteo lento de lágrimas saladas
y una voz que se quiebra como rama de olivo.


Sara Royo

sábado, 14 de agosto de 2021

Cultivo una rosa blanca


 

Cultivo una rosa blanca
en junio como en enero
para el amigo sincero
que me da su mano franca.
Y para el cruel que me arranca
el corazón con que vivo,
cardo ni ortiga cultivo;
cultivo la rosa blanca. 

José Martí

jueves, 12 de agosto de 2021

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El amor empieza cuando se rompen los dedos
y se dan vuelta las solapas del traje,
cuando ya no hace falta pero tampoco sobra
la vejez de mirarse,
cuando la torre de los recuerdos, baja o alta,
se agacha hasta la sangre.
El amor empieza cuando Dios termina
Y cuando el hombre cae,
mientras las cosas, demasiado eternas,
comienzan a gastarse,
y los signos, las bocas y los signos,
se muerden mutuamente en cualquier parte.
El amor empieza
cuando la luz se agrieta como un
muerto disfrazado
sobre la soledad irremediable.
Porque el amor es simplemente eso:
la forma del comienzo
tercamente escondida
detrás de los finales.


Roberto Juarroz

miércoles, 11 de agosto de 2021

Soneto 61


Ir y quedarse, y con quedar partirse,
partir sin alma, e ir con alma ajena,
oír la dulce voz de una sirena
y no poder del árbol desasirse;

arder como la vela y consumirse,
haciendo torres sobre tierna arena;
caer de un cielo, y ser demonio en pena,
y de serlo jamás arrepentirse;

hablar entre las mudas soledades,
pedir prestada sobre fe paciencia,
y lo que es temporal llamar eterno;

creer sospechas y negar verdades,
es lo que llaman en el mundo ausencia,
fuego en el alma, y en la vida infierno.

Lope de Vega
 

domingo, 8 de agosto de 2021

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sábado, 7 de agosto de 2021

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Apenas acaba de empezar agosto, y yo ya  siento que el verano se termina.
Es algo extraño. Quizás se deba a alguna hoja seca que el viento ha traído a mi terraza, o a este anhelo de rojos y cobrizos en los árboles, no sé. 
Pero casi puedo notar al otoño navegando por mi sangre, acomodando la vida y la luz, esa luz dorada de las tardes de octubre. 

martes, 3 de agosto de 2021

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Sin razón aparente, se despierta.
Va tomando forma, crece, crece, se desborda, inunda los prados, salta las montañas, se hace incontenible y enorme. Abriga, acaricia, desvela y adormece. Es poderosa, es una fuerza palpitante como todas las mareas y todas las tormentas y los bosques y los pájaros, todos los pájaros.
Pero cabe en un solo corazón, la ternura.

domingo, 1 de agosto de 2021

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sábado, 31 de julio de 2021

Materia


Convertir la palabra en la materia
donde lo que quisiéramos decir no pueda
penetrar más allá
de lo que la materia nos diría
si a ella, como un vientre,
delicado aplicásemos,
desnudo, blanco vientre,
delicado el oído para oír
el mar, el indistinto
rumor del mar, que más allá de ti,
el no nombrado amor, te engendra siempre.


José Ángel Valente

jueves, 29 de julio de 2021

Alza tus brazos


 Alza tus brazos, 
ellos encierran a la noche, 
desátala sobre mi sed,
tambor, tambor, mi fuego.
Que la noche nos cubra con una campana,
que suene suavemente a cada golpe del amor.
Entiérrame la sombra, lávame con ceniza, 
cávame del dolor, límpiame el aire:
yo quiero amarte libre.
Tú destruyes el mundo para que esto suceda
tu comienzas el mundo para que esto suceda.


Juan Gelman

martes, 27 de julio de 2021

Distinto


 

Lo querían matar 
los iguales, 
porque era distinto. 

Si veis un pájaro distinto, 
tiradlo; 
si veis un monte distinto, 
caedlo; 
si veis un camino distinto, 
cortadlo; 
si veis una rosa distinta, 
deshojadla; 
si veis un río distinto, 
cegadlo... 
si veis un hombre distinto, 
matadlo. 

¿Y el sol y la luna 
dando en lo distinto? 
Altura, olor, largor, frescura, cantar, vivir 
distinto 
de lo distinto; 
lo que seas, que eres 
distinto 
(monte, camino, rosa, río, pájaro, hombre): 
si te descubren los iguales, 
huye a mí, 
ven a mi ser, mi frente, mi corazón distinto. 

Juan Ramón Jiménez
Una Colina Meridiana (1942-1950)


lunes, 26 de julio de 2021

Mi yaya


 

Mi yaya fué, seguramente, mi primera amiga. Ella ideaba los planes más locos, y los llevaba a cabo conmigo de la mano. De repente decía: me llevo a la chica a Zaragoza. Y a nadie se le ocurría llevarle la contraria, ni siquiera a mis padres.

Recuerdo claramente una mañana. Me había llevado con ella a Zaragoza, como tantas veces. Yo iba de su mano, no sé si aún tendría los cinco años. Cruzábamos rapiditas una calle y, de repente, un coche frena ruidosamente justo delante de nosotras. El conductor, pálido del susto, saca la cabeza por la ventanilla e increpa a mi abuela: señora, ponga más cuidado al cruzar, que casi me llevo por delante a la cría y a usted!!!!! 

Y mi yaya mirándole con infinito desprecio, le dijo, muy tranquila: atontao, no ves que está verde?

El pobre hombre empezó a buscar el semáforo de la calle (entonces se empezaban a instalar semáforos en Zaragoza, pero aquella calle aún no lo tenía), mientras mi yaya se alejaba satisfecha, con la risa bailándole en los ojos y conmigo bien segura de su mano.

Así era mi yaya. Una mujer fuerte, valiente, alegre, a la que yo siempre adoré. Mi yayo era también un pedazo de pan, nada que ver con su pizpireta mujer. Quizás por eso, por ser tan distintos, se amaron siempre tanto, hasta el final.
Me ha venido a la memoria hoy, día de los abuelos. Para mí, siempre es este día.
Ojalá mis nietos me recuerden con la mitad de amor.

domingo, 25 de julio de 2021

Carta a un amigo ausente



 

Querido amigo:
Lleva tiempo esta carta dando paseos por mi cabeza y mi corazón, pero no he querido decirte, no he querido molestar, no he querido invadir.
Intuyo el tamaño de tu herida, aunque no sepa nada más de ella. Ni con un dedo voy a rozarla, no causaré más dolor.
Yo conozco a un hombre fuerte, luchador, vital; de un enorme y sensible corazón. Alguien incapaz de hacer daño. Muy mal has de estar para meterte en tu caparazón, pececillo libre.
No pasa un solo día sin preguntarme cómo estarás. Echo de menos las charlas, los compadreos cotidianos. Echo de menos tu voz, ahogada de la risa. Te echo de menos. 
Porque no sé si te he perdido, si volverás de ese retiro que va siendo tan largo.
Porque no sé si voy a recuperarte, y eso me llena de tristeza. De mucha tristeza.
No leerás esta carta. Pero tenía que escribirla, porque ya se me estaban revolviendo las tripas y el alma. Tenía que sacar este miedo y esta tristeza de no saber de ti, y a la vez, estar tan segura de que no estás bien.
Alguien dijo que la amistad es la más elevada forma del amor. Estoy de acuerdo. Es probable que solo pueda ayudarte desde mi silencio: pues eso tendrás. Pero, cada vez que suena un whatsapp espero que sea tuyo, diciéndome que estás bien.
Ojalá recuperemos la risa, la complicidad, ojalá. Y que sea pronto.
Ya sabes que te aprecio muchísimo. Eso fue lo último que te leí. Pues yo también te aprecio muchísimo. Y te echo de menos. Por favor, vuelve a ser tú.
Están pasando cosas en mi mundo, y no te las puedo contar.
Que vuele mi abrazo hasta tu alma.
Siempre voy a estar aquí.

Sara