No leas. No sientas.
No pienses, no recuerdes.
No imagines, no desees.
No descubras.
No des tregua.
No bajes la guardia.
Eres más frágil
de lo que pensabas.
Así que desenchufa.
Sube las escaleras otra vez
y haz que crezca el mar,
lágrima tras lágrima.
No abras, no.
Cuídate.
Cuídate, pequeña.
Cierra
en defensa propia.
Sara Royo
Sara Royo















